domingo, 11 de noviembre de 2018

Cómo empezar tu propio programa de ejercicios y mantenerte haciéndolo


¿Te pasa a veces que te propones hacer ejercicio, pero al momento de hacerlo no puedes mantenerte en tu compromiso? Estas son 8 ideas que pueden proveerte un poco de ayuda para mantenerte en tu propio programa

1. Haz algo que te guste.

Si la actividad que haces te gusta, lo más probable es que puedas mantenerte haciéndola, es así de simple. Muchas veces buscamos lo último en ejercicio, o la manera más avanzada de entrenar y hasta las que son más comunes y tradicionales sin prestarle verdadera atención a lo que en verdad nos gustaría hacer.

No todos los ejercicios tienen que ser en el gimnasio. Prueba andar en bici, andar en rollers, skating, remos, nadar, hockey o rugby, o si prefieres toma alguna clase de salsa o cualquier danza. La clave para mantenerte en tu programa es que lo disfrutes.

2. Comprométete!

No te hagas sólo la promesa mental. Prepara un diario o registro. Escribe lo que quieres lograr y establece un plazo para alcanzar esos objetivos. ¡Haz un contrato contigo mismo, y fírmalo! Incluye fotos o imágenes de tus sueños, si eso ayuda a definir tus objetivos.

3. Alcanza tu estrella, pero de a poco

Si nunca antes te has ejercitado o no lo has hecho por mucho tiempo, o has sido mamá, no esperes ejercitarte una hora por día durante seis días a la semana. Tal vez con 3 sesiones de 30 minutos, tres veces a la semana sea lo ideal para comenzar. Luego, dentro de dos semanas, incorpora dos sesiones de pesas entre tus días de aeróbicos, por ejemplo.

4. Corre la bola

Cuéntale a tu pareja, a tus hermanos y/o hermanas, a tus amigos, colegas. Siempre lo hacemos mejor cuando tenemos un poco de presión. No seas odioso ni estés todo el tiempo recordándoselo a todo el mundo, pero cuéntale a tus íntimos sobre tus objetivos, incluso si quieren ayudarte y apoyarte (hasta unirse) en tus objetivos.

5. Número

Muchas veces los números son la mejor manera de motivarnos. No hay nada más lindo que, pasada una semana de entrenamiento, ver cómo nuestra cintura baja medio centímetro, o uno, o dos.
No importa si no son medidas exactas ni precisas (un calibre para medir tu porcentaje de grasa corporal sería perfecto) pero pesarte cada 15 días, medirse las caderas, cintura, pecho y en general todo lo que quieras es un buen motivador, además de ser un claro indicador de si tu programa está funcionando o no.

6. Aprende

¡Cualquiera que sea tu objetivo físico, aprende! Aprende a comer sano, aprende sobre calorías, aprende sobre ejercicio, aprende sobre cómo mantenerse sano y en forma. Nunca hagas una dieta porque sí, los resultados pueden llegar a ser lo opuesto a lo que esperabas. Aprender es un gran motivador, por el simple hecho de saber lo que estás haciendo te manejas de manera distinta. El conocimiento es poder.

7. Beber agua

Beber agua es probablemente lo mejor que puedes hacer por tu cuerpo. Siempre lleva agua a la actividad que estés haciendo.

8. ¡Diviértete!

Volviendo al punto de partida, ejercitarse no puede ser divertido si estás todo el tiempo pensando “¿cuándo estaré más delgado/a?” Quítate un poco de presión, diviértete y no sólo haz algo porque te gusta, sino disfrútalo haciéndolo. Ese es el punto de tanta dieta y ejercicio, nuestro bienestar general.