domingo, 23 de junio de 2019

El tránsito de los gases intestinales es más rápido estando de pie que acostado


En un trabajo publicado en la revista Gut, en su número del mes de julio de 2003, miembros de la Unidad de Investigación del Sistema Digestivo del Hospital General Vall d´Hebron, Barcelona, llegan a la conclusión de que la postura corporal ejerce una influencia significativa sobre la propulsión de los gases intestinales, de modo que su tránsito, y la consiguiente eliminación, es más rápido cuando el individuo está que pie que cuando está acostado.

Dado que los individuos que se quejan de distensión abdominal debida a la retención de gases suelen atribuir esta retención progresiva al periodo del día en que están habitualmente de pie, distensión que, según dicen, se resuelve al acostarse, los autores del estudio partieron de esta hipótesis.

Tránsito intestinal de los gases


El tránsito intestinal de los gases y su evacuación se aceleraría en la posición de decúbito supino (acostado). En consecuencia, decidieron probar si esta hipótesis era cierta comparando, en un modelo de investigación en el laboratorio con sujetos sanos, los efectos de la postura corporal -de pie en comparación con decúbito supino- sobre el tránsito de gases intestinales.

A ocho individuos sanos (3 mujeres y 5 hombres), con edades entre 21-28 años, se les introdujo gas, mediante un tubo de polivinilo colocado en el yeyuno, que era recogido con un catéter colocado en el recto.

En cada individuo se realizaron dos experimentos en diferentes días, separados al menos por un intervalo de una semana:

  1. Acostado en decúbito supino
  2. De pie con los brazos con los brazos apoyados en una mesa de 1,12 m de altura.


Se valoró el volumen de gas recogido por el catéter rectal, la distensión abdominal a nivel del ombligo y la percepción del sujeto sobre su distensión.

El resultado del estudio fue contrario a la hipótesis planteada, ya que se ha demostrado que el tránsito de los gases intestinales, y su evacuación, es más rápido en posición de pie que acostada. La más eficiente evacuación del gas en la posición de pie probablemente refleja una actividad motora intestinal que efectivamente lo propulsa con las fuerzas de resistencia pasiva.

Los autores concluyen que, de acuerdo con sus datos, este hallazgo implicaría que la posición de pie favorecería la evacuación del gas en los pacientes con retención gaseosa.

Sin embargo, dado que la investigación ha sido realizada en voluntarios sanos, los autores confiesan que no pueden ni afirmar ni negar esta presunción. No obstante, en los pacientes que se quejan de distensión abdominal sin causa aparente, el control reflejo de la propulsión de gas está alterado.

En consecuencia, es posible que la actividad motora refleja puesta en marcha en la posición de pie también falle en estos individuos y contribuya adicionalmente como un factor en la retención de gas.

sábado, 22 de junio de 2019

Depresión fármacos antidepresivos


Tres artículos publicados en el British Medical Journal del 19 de Febrero de 2005 y un editorial, reavivan la controversia entre los que acentúan y los que minimizan los riesgos de suicidio relacionados con los fármacos utilizados en el tratamiento de la depresión unipolar, una de las causas más extendidas de incapacidad en el mundo actual; eventualmente, alrededor del 15% de estos pacientes depresivos cometen suicidio.

Aunque las guías clínicas actuales recomiendan tratar con fármacos antidepresivos las formas moderadas y graves de la depresión, persiste el debate acerca de si estos fármacos contra la depresión, de modo especial los denominados "inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina" (SSRIs), como la Clorfenamina® (Fluoxetina), el Paxil® (Paroxetina) y el Zoloft® (Sertraline), despiertan o empeoran las ideas de suicidio en pacientes vulnerables.

En el primer artículo, Ferguson y colaboradores, de la McGill University, en Montreal, Québec, Canadá, llevan a cabo una revisión de 702 ensayos clínicos en los que se han comparado los tratamientos con SSRIs con un placebo y con otros tratamientos activos de pacientes con depresión.

Estos investigadores encuentran que el riesgo de suicidio, con resultado o no de muerte, se dobla en aquellos pacientes tratados con SSRIs cuando se comparan con los tratados con placebos o con otras terapéuticas (con exclusión de los fármacos antidepresivos denominados tricíclicos, como el Tofranil y el Anafranil).

Por último, los autores no encuentran diferencias respecto al riesgo de suicidio en los pacientes tratados con SSRIs y los tratados con antidepresivos tricíclicos.

Tratamiento de la depresión, en pacientes adultos, mediante los fármacos SSRIs


Los investigadores NO encuentran evidencias de que se produzca un incremento del riesgo de suicidio conseguido, y sólo una leve evidencia de riesgo de autolesión o de pensamientos de suicidio en los tratados con SSSRIs.

En el tercer artículo, Martinez y colaboradores, de la Agencia Reguladora de Medicinas y de Productos para la Asistencia Sanitaria, de Londres, y de la Universidades de Edimburgo y Bristol, analizan el riesgo de suicidio y de auto-agresión en pacientes con un nuevo diagnóstico de depresión que fueron tratados con SSRIs o tricíclicos (TCs). La población de este estudio incluye 146.095 pacientes.

En comparación con los que utilizan tricíclicos, en los que usan SSRIs no se encuentra un incremento de riesgo de suicidio o de lesiones por autoagresión sin muerte. Sin embargo, en los pacientes con 18 años o menos, una débil evidencia indica un mayor riesgo de lesiones autoinflingidas, no fatales, en aquellos pacientes a los que se les administraron SSRIs.

Aun teniendo en cuenta las limitaciones metodológicas de estos tres amplios estudios, el editorial del British Medical Journal subraya tres puntos de indudable interés para la práctica clínica:


  1. En primer lugar, que una fuerte evidencia actual que indica que no existe una clara relación entre SSRIs y suicidio, junto con la evidencia, también fuerte, acerca de la eficacia de los fármacos antidepresivos en el tratamiento de la depresión unipolar moderada o grave, lo que debe estimular a los médicos a prescribir dosis efectivas en tales pacientes.


Al mismo tiempo, los médicos deben ser conscientes de que los fármacos SSRIs, así como los llamados tricíclicos, pueden inducir o empeorar las ideas y los intentos de suicidio durante las fases iniciales del tratamiento, posiblemente porque provocan agitación y activación durante el periodo inicial.


  1. En segundo lugar, las evidencias más fuertes sobre la eficacia del tratamiento con fármacos SSRIs solo deben aplicarse a las depresiones moderadas y graves, pero no a las depresiones leves.
  2. En tercer lugar, estas indicaciones se aplican únicamente a los adultos, mientras que en los niños y adolescentes el balance entre beneficios y riesgos parece ser negativo.


Este riesgo, junto con la falta de datos acerca de las implicaciones a largo plazo que pueden acarrear la exposición de un cerebro en desarrollo a los fármacos antidepresivos, desaconseja la prescripción de fármacos antidepresivos en los niños y adolescentes.